Ciertamente no pude resistirme por mas que lo intente a no relatar esta crónica... Realmente me hizo reír mientras Zenitram y yo la "interpretamos".
Sin embargo previo a que comience, solo debo aclarar que lo que pasa en los vídeos de las Crónicas de Zenitram y Ultimatte, esta atrasado por varios meses a lo que posiblemente lean aquí, lo que nos lleva a que esto sucede casi 4 años después de donde inicia esa serie y sin mas explicaciones por que se que siempre termino confundiendo a las personas comenzare.
Era de mañana recientemente nos habíamos mudado a los Carpatos, la mañana era fría y algo nublada como suele serlo en esa zona de Rumanía.
-Aun recuerdo cuando estaba embarazada de Caín y Travis me hizo enojar y lo obligue a comerse su cara-. Le dije a Zenitram recordando aquel momento con felicidad, el en respuesta a mi anécdota comenzó a reír, el desconocía que su esposa desde hace casi 4 años había cometido tales actos contra un amigo de ambos. -¿Y si te como? - Le pregunte cortando su risa en aquel momento.
-Dijiste que no querías cuando te dije que quería comerte. - Respondió confundido el, ya que tiempo atrás el me había preguntado si me dejaría comer, en aquel entonces le dije que no, semanas antes de esto volvió a decírmelo en esa ultima ocasión no como pregunta y debo admitir que no me negaba a la idea.
Sin que el se percatara y yo con mi idea ya bien planteada en mi cabeza, saque un tenedor y un cuchillo, los cuales lleve a mis manos.
-Ven aquí delicioso. - Le dije, con una sonrisa un tanto perversa en mi cara, el se quedo viéndome estupefacto por algunos segundos y sin decir nada salio corriendo de la habitación. -Me gusta cuando escapa. - Me dije a mi misma, recorriendo nuestra casa gritando por los pasillos -¡Ven aquí no te haré nada!
-¡Eso dices!- Grito el desde algún punto de la casa, mientras buscaba desesperado las llaves del auto en la sala.
-Solo quiero un poquito de tu deliciosa carne.
Tras escucharme, tomo las lleves del auto que estaban en la mesa de la sala, al hacerlo salio de la casa y encendió el auto para escapar de su esposa caníbal, quien obviamente no se quedaría atrás y usando sus habilidades aprendidas se tele-transporto hasta el auto apareciendo en el asiento del copiloto de este.
A pesar de la alta velocidad, yo decidí obligarlo a frenar ¿Como? bueno simple, usando uno de mis pies para apretar el freno del auto. El miro hacia donde estaba, haciendo una expresión de terror salio escapando por la ventana mientras que yo intentaba detenerlo jalándolo de su ropa, una vez habiéndolo detenido ambos terminamos en el suelo.
-Vamos no te haré nada.- Le dije mientras el me miraba incrédulo.
-Eso dices. -Me dijo con una expresión de terror. -¡Suéltame monstruo! -Dijo gritando el mientras forcejeaba contra mi.
-Si... Tu monstruo favorito. - Le dije mientras me aferraba a su ropa, realmente me daban ganas de arrancársela para haber si así dejaba de intentar escapar. Lamentablemente falle y logro zafarse de mis manos y mi pobre esposo escapaba corriendo por la carretera.
-Solo una mordidita. -Le gritaba y al ver que no me hacia caso decidí usar mis poderes (sip de vampiro duh!) para aparecer frente a el y detenerlo. -Vamos solo una mordida.- Le dije mirándolo, el me miro y con cierta aceptación o tal vez algún otro sentimiento generado.
-Esta bien, solo una, muérdeme.
Yo realmente feliz, le enterré el tenedor en su brazo a lo que el contesto quejándose. -Hubieras mordió y sacado un pedazo de frente en lugar de usar cubiertos.
Mientras me acercaba a el le dije "Si eso haré". Tras lo cual lo mordí en el cuello.
-¿Un pedazo de cuello? Sacalo antes de que hagamos otra cosa en medio de la carretera.
-¿Que? ¿Te da miedo que te vean?
-No pero, -dijo con una pausa mientras me jalaba del cabello y me decía. -Lo primero que comeré sera a ti, eres mi desayuno...
Y bien queridos lectores, chismosos y publico en general, hasta aquí lo dejo, si ya saben como me gustan estos finales abiertos a una interpretación.
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